En un acto en el Conurbano bonearense, le reclamó a la CGT un «plan de lucha continuo» contra las políticas del Gobierno nacional.
En momentos en los que la conducción nacional de la CGT discute cómo calibrar un plan de lucha equilibrado y sostenido en el tiempo contra el Gobierno, con paros parciales por actividad, la central de Azopardo se encontró con un reclamo interno en la provincia de Buenos Aires que rompió la paz, pidiendo que se dejen de lado las medidas escalonadas y se convoque a un paro general de 36 horas con movilización.
La voz que se alzó en ese sentido fue la de la regional Morón de la CGT, que abarca a los municipios de Morón, Ituzaingó y Hurlingham, en el oeste del Conurbano bonaerense.
En una marcha realizada por las calles del centro de Morón, la CGT local estuvo acompañada por representantes de las dos CTA en su exigencia de que gordos, moyanistas e independientes «escuchen a las bases».
Apoyo de la Iglesia local
Lógicamente, la movilización también tuvo consignas contra el Gobierno nacional. Desde la organización explicaron que quisieron hacer visible la problemática “de los trabajadores” y sostener sobre la mesa de discusión temas como la del poder adquisitivo, los despidos en el sector público y privado, y el impacto de la reforma laboral en curso.
La manifestación también contó con el respaldo de la iglesia, a través de la participación del párroco de la Catedral de Morón, Martín Bernal, quien bendijo la actividad y exhortó a que “los reclamos de esta gran marcha lleguen a quien debe llegar”.
Durante el acto central, las autoridades de la regional leyeron un duro documento consensuado que combinó críticas severas hacia la gestión presidencial y un llamado de atención a la cúpula de la calle Azopardo.
El pedido «a la CGT nacional»
«Es momento de profundizar las medidas de fuerza. Las regionales del Conurbano estamos en la primera línea de fuego sufriendo la destrucción del empleo y el comercio local. Le pedimos a la CGT nacional que convoque a un paro de 36 horas con movilización para frenar este ajuste», expresó desde el escenario el dirigente gastronómico Alfonso Martínez, concejal en Morón y secretario general de la regional de la CGT.
El texto leído por Martínez subrayó la necesidad de estructurar un «plan de lucha continuo y sistemático», bajo el argumento de que “las medidas aisladas corren el riesgo de perder efectividad frente a la velocidad del programa económico oficial”.
También, hubo mención a “la precaria situación que a diario enfrentan las familias argentinas a lo largo y ancho del país, a causa de las políticas de hambre, destrucción del entramado productivo nacional, freno del consumo y el esparcimiento, desocupación y degradación extrema de las condiciones laborales”.
