La fiscal a cargo del caso Chocolate Rigau amplió la imputación y supone que el dinero recaudado superaría los $4.000 millones.
En las últimas horas, la fiscal a cargo del caso Chocolate Rigau, Betina Lacki, amplió temporalmente la imputación a la banda del puntero massista Julio Rigau y sus jefes, Facundo y Claudio Albini, a quienes, desde este lunes, se les adjudica la defraudación a la administración pública con una maniobra de prestanombres perpetrada entre 2002 y 2023.
Es preciso mencionar que, hasta la ampliación de la imputación a Chocolate Rigau, Facundo y Claudio Albini que se dio a conocer esta mañana, la investigación por haber defraudado a la administración pública desde la Cámara de Diputados bonaerense sólo abarcaba hasta el 2012.
“En virtud de las constancias reunidas en autos, este Ministerio Público Fiscal realizó una ampliación respecto del alcance temporal”, informó Lacki a los procesados en esta causa, de los cuales se asegura que tienen más de dos décadas de “andanzas” por la Legislatura bonaerense.
En ese contexto, la fiscal que tiene en sus manos el caso Chocolate Rigau desde que se encontró al puntero massista con 48 tarjetas de débito en los cajeros del Banco Provincia de 7 y 54, en la ciudad de La Plata, trazó el nuevo marco temporal de la investigación, que va desde el 1° de enero de 2002 hasta al menos el día 9 de septiembre de 2023, es decir, más de 21 años.
Inicialmente, la fiscal Lacki estimó una maniobra muy acotada, de unos tres años de antigüedad, porque en un chat localizado en el teléfono celular de Chocolate Rigau, fechado el 27 de agosto de 2023, el ex concejal Facundo Albini le dice: “Te llevas 200 por mes hace tres años, y cuando te necesito no estás”.
Además, según surge de un informe de la División de Lavado de Activos de la Policía Federal, se habían tenido en cuenta sólo los contratos que empezaron en 2012, por lo que desde la Justicia se estimó que el perjuicio económico a la provincia de Buenos Aires rondaría los $800 millones.
Sin embargo, las cosas empezaron en 2002 y el perjuicio económico para la administración bonaerense fue abrumadoramente superior. Más de un tercio de los prestanombres del lote de tarjetas que se le secuestraron a Rigau fueron contratados antes de 2012. Solo ocho de los contratos son recientes, y prestan sus “servicios” desde 2020. Entre los de 2002 están, por ejemplo, la primera mujer de Claudio Albini.
Un cálculo periodístico realizado en el marco de esta investigación, teniendo en cuenta año por año los contratos de cada dueño de las 48 tarjetas encontradas en septiembre del año pasado y sus sueldos, arrojó una cifra de $4.000 millones. No obstante, la suma podría ser mucho mayor, ya que faltan los contratos iniciados en 2002, y las tarjetas que no cayeron en la investigación inicial.
Por su parte, el juez de Garantías del caso, Federico Guillermo Atencio, ya había planteado en un fallo con el que le denegó la excarcelación a Chocolate Rigau que “con el devenir de la pesquisa” podría detectarse “un acto de corrupción de inmensurable trascendencia”.
Para imaginarla, cabe recordar que Facundo Albini le mandó un mensaje a Rigau que pedía “unos nombres para la Muni”, en un chat que no debería soslayar la causa judicial abierta en la capital bonaerense, conocida como los “ñoquis de la municipalidad de La Plata”, donde interviene el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta.
Cabe recordar que, Facundo Albini tenía un pie en el Concejo Deliberante de La Plata y otro en la Cámara de Diputados, al calor de su padre. Es que, Albini hijo era un concejal del peronismo con intenciones de reelegir y el rostro de una unidad básica del centro platense, y además, cobraba un sueldo de la Secretaría Administrativa de Diputados, de un área dirigida por Miguel Antonio De Lisi y donde había ocupado la Dirección de Control y Gestión, donde su padre, Claudio, era Subdirector de Personal.
Por caso, durante los allanamientos en el hogar de Rigau se encontraron cuadernos con más nombres de los involucrados en la causa por las tarjetas de débito, junto a un sinfín de papeles de los que se usan para incorporar gente al Estado provincial, y anotaciones que advertían el dinero “rendido” por parte de Chocolate a Claudio Albini.
Es preciso mencionar que, en la Cámara alta de la provincia de Buenos Aires están los “Chocolates del Senado”, con un esquema idéntico descubierto por la Justicia, pero con tarjetas del Senado provincial y protagonistas que no son del peronismo, sino que se referencian con el PRO, aunque con la particularidad que, a más de un año del inicio de las investigaciones en la Legislatura, no hay ningún detenido.
Esta maniobra está probada y fue descubierta gracias al análisis de videos de Chocolate Rigau al alba fatigando los cajeros de la ciudad. Los abogados que representan a los prestanombres y a los “chocolates” Hugo Muguerza y Josefina Ortellado son los mismos que en los del esquema del hombre de confianza de los Albini, con la intervención del fiscal Juan Menucci.
