Hace una semana Victoria Villarruel visito a Isabel Perón, pero las fotos se filtran a las redes recién una semana después en el Día de la Lealtad, esto no es inocente sino algo calculado en su impacto político interno en el peronismo.
Isabelita es una figura emblemática del peronismo, que fue la primera presidente mujer de Argentina y muy apreciada por sectores ortodoxos del peronismo. Que Victoria Villarruel muestre estas imágenes solo es una táctica más en el objetivo de ser referenciada en forma empática por ese sector como una referente potable para el peronismo. Algo que por supuesto será rechazado visceralmente por otros sectores internos del Movimiento ya que Victoria Villarruel es el rostro militante de los verdugos, torturadores y asesinos de la militancia peronista durante la última dictadura militar.
La actitud de la Compañera Isabel que con dignidad se mantuvo en silencio durante muchos años, que soporto la privación de la libertad durante la dictadura salió involuntariamente de su ostracismo político por la publicación de la vicepresidenta Victoria Villarruel en sus redes sociales con fotos del encuentro que la propia dirigente libertaria pidió, encuentro el cual se realizó como dijimos hace una semana en el hogar de "Isabelita". Sin embargo, la Vicepresidenta y “sus asesores” decidió difundirlo en esta fecha, por ser el Día de la Lealtad Peronista, con la excusa de la inauguración de su busto en el Senado y la reivindicación de su figura, algo que solo es un oportunismo hipócrita de su parte. Su relato no es muy creíble.
Es legítimo este reconocimiento a Isabel Perón y, salvando las distancias por jerarquía política en la historia, como lo es también en el caso del periodista Nicolas Kazansew un incansable batallador de la Causa Malvinas alguien que fue silenciado por todos pero que fue reconocido en un cargo en el Senado por Victoria Villaruel. Es una lástima que en ambos casos no haya sido el propio peronismo en su conjunto el que les hiciera ese merecido reconocimiento.
Pero reitero: esta visita a Isabel, desde mi punto de vista, no es por una cuestión de reconocimiento o de justicia histórica, sino que tiene una aviesa intencionalidad oculta de El Poder para lastimar internamente al peronismo.
La unidad del movimiento
Algunos compañeros peronistas sin malicia proclaman que debemos estar todos unidos, lo cual es deseable, pero lo hacen desde una perspectiva de amontonar en un mismo lugar la mayor cantidad de referentes y dirigentes que se dicen que son peronistas: pero eso es un error conceptual ya que se debe tener “Unidad de Concepción para tener Unidad de Acción”.
Así como no se puede juntar al agua y el aceite porque son desde el punto de vista químico esencialmente distintos, tampoco se puede unir a Dios y al Diablo para que trabajen en un mismo proyecto, porque uno es la antítesis del otro; no tienen diferencias, sino que son esencialmente distintos.
La única unidad valida de los peronistas es la Unidad en Proyecto Político, de lo que se trata es de estar Unidos para que en el Marco Doctrinario Común explicitar un Proyecto Político al cual se subordinen todos: los militantes, los dirigentes y referentes. Donde además, políticamente, ese espacio responda y este reglado en su esencia a los grandes principios rectores, donde dentro de ese espacio pueden haber diferencias secundarias con las cuales debemos ser tolerantes en función de la Unidad en Proyecto Político sobre los Grandes Objetivos Comunes, pero no podemos hacer la unidad con aquellos que son o ya han demostrado que no son diferentes sino que son distintos porque si bien dicen ser peronistas en los hechos tienen posicionamientos y acciones políticas funcionales al enemigo o directamente se aliaron al mismo. Parecen o dicen ser peronistas… pero no lo son.
Hoy a grandes rasgos que hay un doble acción deletérea en el peronismo:
Una interna por disputa de espacios de poder principalmente entre el Kirchnerismo que no quiere perder sus prerrogativas, y el nuevo núcleo de poder interno emergente en la figura del Gobernador de Buenos Aires. Axel Kicillof. Hay un tercer sector peronista con conciencia histórica y un perfil ortodoxo en particular en sus bases pero que tiene un protagonismo superestructural poco relevante.
La otra y más preocupante, proveniente del poder permanente de los Grupos Económicos Concentrados (Oligarquía Contemporánea Argentina) y la embajada yanqui que apunta a generar un división interna en el peronismo entre “Ortodoxos” y “Progresistas” (Kirchneristas y espacios similares). Esta división es algo que lo describe a nivel superestructural pero que a nivel de bases y de la población general tiene poca relevancia.
El único objetivo de este accionar es debilitar y dividir al peronismo que sigue siendo en cierta medida el único espacio político del campo nacional que puede articular políticamente un espacio que enfrente el proyecto colonialista antipopular motorizado por los Grupos Económicos Concentrados y de los intereses geopolíticos de EE.UU. en la región.
Demás esta decir que adherir conceptualmente y en la acción política a esa confrontación de un lado o del otro no es más que ser funcional a los objetivos de los enemigos del peronismo y del país, ya que la mayoría de las disidencias entre esos sectores del peronismo verdaderamente autentico solo son contradicciones o cuestiones secundarias a los objetivos principales que sostiene históricamente el Justicialismo desde su nacimiento, que es; Patria o Colonia, Liberación o Dependencia junto a sus Tres Banderas y su Doctrina.
Ojala que nuestros dirigentes y referentes tengan en claro esta cuestión y que intereses, apetencias sectoriales o las diferencias políticas internas menores no menoscaben la sensatez de saber que la Unidad Política en Proyecto con una gran cuota de tolerancia interna por las diferencias secundarias existentes es esencial e indispensable para sortear esta etapa de reorganización del peronismo para retomar la senda de la revolución inconclusa del movimiento nacional. Si esto no está como paradigma de acción de los dirigentes, las tácticas efectivas que se utilizaron en dos tiempos en el pasado (Caseros y Pavón) pueden repetirse y podemos tener una derrota estratégica.
Si tenemos en claro que nuestro enemigo histórico desde la emancipación hasta el presente ha sido el poder colonial anglosajón (los Británicos y los EE.UU.) deberían ser claras algunas coincidencias para esta Argentina Colonial con una Oligarquía Contemporánea Cipaya:
En lo geopolítico y geoeconómico nuestro alineamiento internacional lógico es con aquellos que tengamos o podamos tener sinergias geopolíticas como Brasil o los BRICS+ nunca con los enemigos históricos y presentes nucleados en los organismos del Poder Atlantista Anglosajón como son el G7 o la OCDE.
En el escenario nacional nuestro espacio debe contemplar a los sectores populares, los trabajadores, los empresarios Pymes, las cooperativas y mutuales, los estudiantes, los movimientos sociales, los jubilados, los nacionalistas, la izquierda nacional, los sectores medios, etc. Nunca podrá ser nuestro aliado la Oligarquía Argentina Contemporánea (Grupos Económicos Concentrados de la Economía) que hoy son el Antipueblo que por ejemplo estuvo atrás de los Decretos y Leyes Ómnibus de Javier Milei.
Podrán ser parte del espacio aquellos referentes o dirigentes claramente identificados con los intereses del pueblo y nunca aquellos funcionales o “amigos” de los grupos del Gran Capital, de la embajada yanqui o aquellos que directamente ya se pasaron al enemigo al cual apuntalan con su accionar político constantemente.
Podrán serlo también aquellos con una concepción política coherente con nuestro Marco Conceptual, con nuestra doctrina, con nuestro proyecto político histórico, que reivindiquen los mismos hitos, nuestras luchas y eventos del pasado que dan el cauce a una línea histórica nacional y popular.
Nunca podrán serlo aquellos que esten enfrentados a ello o peor aún reivindiquen los hechos criminales y aberrantes contra el pueblo y el peronismo, mal estuvo darse un abrazo con el Almirante Rojas como hizo Carlos Menem, mal estaría convocar a Victoria Villaruel a ser parte del Movimiento… hay miles de razones para rechazarla, por lo menos 8.961 según la CONADEP y más de 30.000 según organismos de derechos humanos, no importa el numero desde el punto de vista ético moral para calificarlos a los responsables de asesinos, como autores de crímenes de lesa humanidad y autores de un verdadero genocidio.
Tratar de sumarla a Victoria Villaruel al peronismo es un meditado acto político para generar una división profunda más funcional a los enemigos del peronismo, pero fundamentalmente es una superlativa falta de respeto a la memoria histórica de todos aquellos compañeros y militantes populares asesinados, desaparecidos, detenidos y torturados de la última dictadura militar.
No estamos solos jugando en el tablero político el enemigo también hace sus jugadas las cuales es necesario analizarlas, esterilizarlas y poner foco en una Unidad en Proyecto Político que de un marco de convocatoria y contención al conjunto del campo nacional y al cual se subordinen dirigentes y referentes. De esa manera será posible hacer realidad aquella entrañable estrofa de… “Todos Unidos Triunfaremos”.
