Eduardo Alberto Duhalde, el vecino ilustre de Lomas de Zamora, que la política local de los últimos tiempos negó sistemáticamente, rompió finalmente el mito urbano y demostró su vigencia, su capacidad intelectual, y su experiencia en el arte de la gobernanza.
Duhalde eligió el Movimiento Obrero Regional que conducen Sergio Oyhamburu de Sanidad y Juan Vanati de Camioneros y juntos produjeron un hecho político de tal envergadura, que los analistas insisten en afirmar que no podrá ser superado fácilmente, habida cuenta que la débil politiquería autóctona, repite patrones de dudoso destino.
Es sabido por todos que Eduardo Duhalde se reivindica como bancario y municipal en sus años juveniles, pero se conoce que siempre tuvo excelente relación con los principales caciques sindicales de nivel nacional, muchos de ellos hoy desaparecidos, es por eso que sólo la inexperiencia, el desconocimiento o el fanatismo fundacional, símbolo de una generación que es protagonista con exigua preparación, tanto en la conducción o en cargos de envergadura donde llegaron, no por construcciones propias.
Al alarido duhaldista “Es hora que me escuchen”, en formato libro, que conforma un compendio de ediciones donde desarrolla todas sus teorías de gobierno desde su concejalía lomense, hasta su vicepresidencia de la Nación, producto de una interna peronista, de las que nunca más se vivió en el partido de Juan Domingo Perón, se constituyen en un capital valioso para el futuro, para la formación de jóvenes dirigentes, cuadros esclarecidos que puedan conjugar historia, experiencias y las nueva herramientas tecnológicas.
La simbiosis entre los sindicatos y el Político argentino, que la historia reconocerá como el bombero que se puso el traje anti flama cuando otros huían descaradamente y fue elegido por sus pares del Senado, como Presidente de la Nación, fue sencilla debido al alto grado de politización de la dirigencia sindical de la Región, que camina los territorios con recursos propios como lo es el caso de “Los Sindicatos en tu Barrio”, muy bien disimulada por la prensa oficial y los intendentes que ven todo como competencia y cierran herméticamente, lo que consideran sus estancias. Salvo alguna excepción, claro.
Oyhamburu y Vanati realizaron una reunión de la CGT Regional Lomas de Zamora en la sede del Sindicato del Vidrio, en Llavallol, donde los dirigentes locales acordaron la actividad, en el entendimiento de que era necesaria una sacudida a la región, como punto de partida de futuras acciones de resistencia a las políticas de Javier Milei.
Jerarquizaron y legalizaron la actividad Héctor Daer y Carlos Acuña, dos co conductores del la CGT de la República Argentina y Hugo Benitez, secretario general de la Asociación Obrera Textil.
Aquí cabe destacar que Eduardo Duhalde es el único político argentino con actividad en los últimos 50 años que no tiene ni tuvo ninguna causa judicial.
La biblioteca Mentruyt se vio colmada de trabajadores de distintas organizaciones sindicales, militantes políticos, que se iniciaron con Duhalde, empleados municipales y en representación del Intendente municipal, asistieron Gastón Lasalle, presidente del bloque oficialista, Oscar Ferreyra, secretario de Gobierno y Diego Cordera, presidente del HCD.
Hubo invitados especiales por parte de Duhalde, procedentes del poder judicial, antiguos amigos, ex legisladores, ex funcionarios y no pasó desapercibida la presencia de Cristian Scollo, director responsable del Museo Histórico 17 de octubre, conocida popularmente como la Quinta de San Vicente, que fuera restaurada hace poco tiempo, justamente por los trabajadores, muchos de los cuales estaban presentes en la actividad. Hubo asistentes internacionales, de Paraguay, Turquía, entre otros que no fueron detectados oficialmente.
Duhalde por un momento acompañado por los trabajadores rompió el mito urbano y fue profeta en su tierra al grito de “Es hora que me escuchen” y como perlita valga la mención por lo inusual; la actividad finalizó con un pedido del ex presidente de que se entone la Marcha Peronista, que sonó como pocas veces sucede en territorio lomense.
