El texto desarrolla un ambicioso y complejo plan de industrialización, donde se integra el continente blanco con las vías navegables.
Geopolítica de fronteras
Nuestra concepción geopolítica determina la integración de las líneas y zonas de fronteras delpaís hacia la zona núcleo, como lo es Tierra del Fuego (TDF), centro geoestratégico de la Nación, para evitar los procesos de fragmentación mediante el dominio logístico.
En este sentido, la logística nacional debe desarrollarse en la línea de frontera, ya que, de no ser así, no tenemos dominio ni presencia sobre las zonas de fronteras. Si la logística no converge allí, tampoco hay fortalecimiento de la soberanía política, ni de la independencia económica, caminos ineludibles hacia la justicia social.
Para contrarrestar los procesos de fragmentación, fortalecer nuestras zonas de frontera e integrarlas a la zona núcleo (TDF), planteamos el desarrollo de tres vectores de integración. Los crecientes científico, atlántico e industrial.
Creciente Científico
Bajo esta concepción geopolítica, el encuadramiento continental se da en el marco del continentalismo que impulsamos desde el Movimiento de Liberación Nacional, a través de la Antártida Suramericana e Iberoamericana, proyecto de unidad continental concreto, objetivo y de ocupación territorial del continente blanco, por mucho superior al intento de pactos bilaterales, porque se trata de ocupar el territorio de la Antártida de manera conjunta.
En este sentido, la unidad suramericana debe realizarse a partir de un instrumento central que es la convergencia en una planificación corporativa científica común, siendo la Antártida Suramericana el factor que totalizará dicha unidad, donde las treinta y tres (33) naciones que componen la CELAC, desde México hasta Argentina, puedan cada una con su instituto antártico, ser parte de la Corporación Científica Antártica Suramericana (CCAS). Todo ello, bajo una planificación centralizada común de investigación, a fin de crear una comunidad científica suramericana organizada, no solo cooperando entre sí, sino trabajando para un fin común de acuerdo a la planificación corporativa, centralizando la información sobre los proyectos de programas científicos y generando resultados para toda la comunidad.
En este sentido, la CCAS, constituida por 33 institutos antárticos de las naciones de América del Sur y el Caribe, podrá desarrollar a partir del estudio de bacterias, proyectos para la producción de medicamentos, alimentos, bioetanol, enzimas para la industria, entre la enorme biodiversidad del continente blanco. Paralelamente, se impulsará la creación de fuerzas comunes de apoyo logístico para las expediciones antárticas y defensa del continente, con proyección al Atlántico Sur. Asimismo, y en la medida que la CCAS se desarrolle, sobre el continente americano se creará una logística suramericana de buques científicos, rompehielos o buques polares, pudiendo desarrollar o reactivar los astilleros de la región.
Como se mencionó inicialmente, desde el Movimiento de Liberación Nacional proponemos establecer la centralidad geopolítica de Tierra del Fuego, desde donde debiera operar un Ministerio de Asuntos Navales y Marítimos, que promueva la creación del Astillero Nacional Fueguino Sociedad del Estado, juntamente con la Secretaría de Ciencia y Tecnología Marítima y Antártica, la Secretaría de Seguridad Marítima y Antártica y la Secretaría de Producción Naval.
Respecto de la soberanía territorial y la controversia con Chile, debemos continuar la línea del acuerdo Perón-Ibáñez del Campo, que estableció reconocimiento mutuo para aquel territorio que no se superpone y administración conjunta para el territorio en el cual se superponen las reclamaciones, situación que, en el marco de la CCAS, va a permitir paralizar el avance británico, tal como sucedió en 1953, cuando los ingleses destruyeron los refugios argentinos y chilenos en la Isla Decepción. Ante tal situación, Perón y el presidente chileno Ibáñez del Campo acordaron con la firma de un documento, responder de manera conjunta, si volviera a repetirse una agresión de ese tipo. Aspecto que denota una unidad de acción que debe establecerse, en este siglo XXI, como unidad regional sobre todo desde 2041, año en que finaliza el tratado antártico y renace el peligro de la militarización del continente blanco.
En definitiva, la ocupación de la Antártida, debe ser legal y pacífica, con regimientos de científicos suramericanos, en el marco de un trabajo conjunto planificado y centralizado a partir de la CCAS. De esta manera, la Unidad Suramericana se constituirá desde el continente blanco y se proyectará hacia la región americana, situación que pretende de una vez y para siempre construir la base política de una supra nación para los pueblos de la América del Sur y el Caribe.
Creciente Industrial
Este vector se realiza de manera práctica desde el norte argentino hacia la Patagonia austral. Esas dos rectas convergentes, científica e industrial, encuentran en TDF el fortalecimiento de la isla para el dominio total del Atlántico Sur. Porque este creciente nos permite la proyección de la isla, creciente científico y creciente industrial convergente, (desde Georgias del Sur hasta TDF,) el dominio total del Atlántico Sur y rodear a Malvinas. De Norte a Sur, de Sur a Norte, y de Oriente al Centro.
Esta concepción indica que el plano de creciente científico va estar bajo el dominio de la Nación argentina con las naciones que integran la Antártida Suramericana. Es un trabajo estrictamente de la Nación Argentina, de las Fuerzas Armadas Argentinas, los organismos nacionales, la cancillería, y sus equivalentes de todas las naciones iberoamericanas con sus cancilleres, científicos, etc. Todos integrados en este gran proyecto de escala continental.
Mientras tanto, hacia el interior de la Nación argentina, se requiere de una movilización de creciente industrial, de todas las provincias del país, para la gran marcha de los argentinos hacia el sur, esto significa la consolidación de la logística hacia el sur para integrar la Patagonia, a través de las trazas ferroviarias y la navegación que hacen a lo que denominamos logística pesada de integración territorial.
Integración territorial ferroviaria-marítima: Nudos ferro-portuarios
El Gran Capitán
Desde el norte de Bs. As. hasta posadas, Misiones.
Federal Norteño
Puerto de Resistencia con Güemes en Salta, donde se encuentran los talleres ferroviarios, conectando tanto Orán, al norte de Salta, como con Tafí Viejo en Tucumán y con Palpalá, en Jujuy. Conforman un triángulo ferroviario del Norte Grande. Que no solo se integra al perímetro ferroviario en el norte, sino que también se integra verticalmente en dirección sur hasta Rosario.
Federal Andino
Desde Palpalá; donde se encuentra el Alto Horno Zapla, bajando hacia el sur con una traza ferroviaria, paralela a la ruta 40 y la línea de frontera con Chile, atravesando las 11 provincias cordilleranas.
Un punto importante para conectar es Nueva Palmira, Mendoza, donde se encuentran los talleres de motores diésel, industria metalmecánica IMPSA Pescarmona, en manos del Estado. Base científica mendocina que nos permitiría fabricar material ferroviario, tractivo, dando trabajo a las familias mendocinas y tener presencia y desarrollo industrial en un paso internacional de importancia, donde se encuentra la ruta Bs. As-Pacífico.
Finalizando la traza andina en el Río Turbio; YCFRT donde se podría montar un alto horno para producir acero, con el mineral de hierro que traeríamos desde Zapla.
Federal Atlántico-Frente Atlántico
Para constituir el Frente Atlántico, contamos con un paquete de leyes con estado parlamentario, que constituyen el plexo jurídico de la Liberación Nacional. Los proyectos son: Transporte por agua con reserva de cargas (Expte. 0989-D-2023), base para la nacionalización del comercio exterior; ELMA XXI ‑Empresas de Líneas Multimodales- (Expte. 0988-D-2023), para la reconstrucción de una flota mercante de bandera nacional y la flota ferroviaria y para la recreación del IAPI SXXI -Instituto Argentino de Promoción del Intercambio- (Expte. 1154-D-2023), donde el Estado Argentino es quien realiza el intercambio con el mundo y no las multinacionales que hoy controlan toda la cadena de valor, desde la venta del paquete tecnológico (semilla transgénica, herbicida, pesticida) la logística interna (camión) que retira las cosechas en la puerta de la tranquera y las lleva a sus (nuestros) puertos para ser embarcadas en sus propias flotas mercantes, convirtiendo a la Argentina en un vientre cautivo que solo aporta tierra de nuestra Pampa húmeda, aire y sol, mientras nosotros no la vemos ni pasar.
Para poner fin al estado de colonia actual, uniremos, a través del Ferrocarril Industrial Eva Perón (construido en 1905, a fuerza de pico y pala, por trabajadores argentinos), al Río Turbio YCFRT con Punta Loyola en Río Gallegos, puerto de inflamables de YPF, conectando de manera horizontal el Sur Continental desde la cordillera al Atlántico. De esta manera, se dará inicio a la integración de un frente Atlántico que nos permita recuperar, mediante su nacionalización, los puertos de aguas profundas, que hoy se encuentran en manos extranjeras. De sur a Norte, el puerto YPF en Comodoro Rivadavia, Chubut, el segundo puerto de pesca más importante del país. Siguiendo por Puerto Madryn, en Santa Cruz, Pto. de Pesca deprimido para el dominio de Aluar (Aluminio Argentino), empresa dedicada a la comercialización de metales no ferrosos.
El puerto de Sierra Grande, estratégico, ya que se encuentra la mina de hierro, nos permitiría también montar un alto horno. Esta veta de hierro fue descubierta en 1944. El Banco Industrial, con la participación de la Dirección de Minas de la Nación, efectuó los primeros trabajos de explotación, tras lo cual fueron traspasados a la Dirección General de Fabricaciones Militares. Recién en 1969, la firma pasa a manos privadas con la constitución de Hierro Patagónico Sociedad Anónima (HIPASAM)y comienza la explotación de la mina, a cargo de la empresa FREIRE Y CIA.SCA. En el mismo año se construye un camino que vincula a los yacimientos con Punta Colorada, donde se encuentra la planta de peletización y el embarcadero por donde sale el material procesado.
Puerto San Antonio Oeste, un puerto Multipropósito.
Puertos de Viedma-Carmen de Patagones, unidos por puente ferroviario que cruza el Río Negro y conecta a Bs. As. con la Patagonia Austral.
Ya adentrados en la Provincia de Buenos Aires (PBA), nos encontramos con el Puerto de Bahía Blanca, el más importante por ser el ángulo que une la traza Rosario-Puerto Belgrano con la circunvalar atlántica hasta cerrar el perímetro ferroviario en el norte de Bs. As. con el Gran Capitán.
Con este esquema, planteamos una cruz ferroviaria de la PBA. Con un eje vertical que una Rosario con Puerto Belgrano integrando las fábricas militares Fray Luis Beltrán en Rosario, donde se encuentra también el mayor asiento de la armada y vinculando su continuidad hasta Carmen de Patagones.
Rosario-Puerto Belgrano va a concentrar una gran actividad al interior de la PBA, pero Carmen de Patagones, más al sur, es un desierto deshabitado donde cruzan dos importantes cuencas exorreicas (que vierten sus aguas al mar), el Río Colorado y el Río Negro. Teniendo un ferrocarril con vagones cisternas, podemos hacernos de agua potable de una calidad impresionante, hay que tenerlas presentes.
Desde allí tenemos una cruz, que se conforma con una horizontal que va desde Gral. Pico, en el meridiano V, que va hasta la estación homónima en La Plata, conectando con Río Santiago.
Esta es la cruz de integración territorial de la PBA mediante el ferrocarril. A su vez, la traza ferroviaria tiene una circunvalar, que une desde el puerto de Ingeniero White en Bahía Blanca y Puerto Belgrano en General Rosales, pasando por el Puerto de Quequén, Necochea, que es un puerto de envergadura, ya que absorbe toda la producción del sur de la PBA y de la Patagonia y recibe los grandes volúmenes de carga que vienen bajando por la ruta 33, vertical y paralela al ramal Rosario-Puerto Belgrano, para completar la carga de los buques. Luego, el Puerto de Mar del Plata, multipropósito, de pesca, combustibles y contenedores; el Puerto de Berisso, donde se encuentra la mayor refinería argentina, Petroquímica General Mosconi de YPF, donde se produce un tercio del consumo de refinado del país y que hoy no solo que ha agotado su capacidad de refino, sino que ahora importa combustible del extranjero. Puerto de Ensenada, donde se encuentra el Astillero Río Santiago (ARS), el más grande de sur América y al que el gobierno le come parte de los terrenos para montar sus zonas francas desde donde inundan la provincia de productos importados que destruyen nuestras Pymes. El ARS debe recuperar sus terrenos y volver a fabricar buques de gran porte. Las zonas francas deben eliminarse para montar talleres que produzcan material ferroviario, montar una fundición y una acería eléctrica para aceros especiales, que hoy no se producen en el país. Aleaciones en níquel-molibdeno para CNEA. Y para la industria metalúrgica; matrices y maquinas.
Siguiendo por el Puerto de TecPlata, donde operan contenedores y nos inundan el mercado con artículos del hogar, desde que el entonces Gobernador Scioli, en acuerdo con los ingleses, negoció la construcción de la obra portuaria a cambio de la concesión durante 50 años. Junto al Puerto de Campana, cabecera importadora automotriz, conforman el arco de invasión de manufacturas, desde donde se comen todo el mercado de la región metropolitana de la PBA, aportando a la destrucción de las industrias y el empleo de los bonaerenses.
Y, por último; el Puerto de San Nicolás de los Arroyos, donde se encuentra el complejo siderúrgico metalmecánico SOMISA, hoy manejado por TECHINT, desde donde por un lado se importan minerales y se exporta acero, donde se importan fertilizantes y se exportan cereales. Esto es de una violencia insoportable, en una Argentina con más de 5 millones de desocupados.
Con este esquema, integramos la provincia vertical y horizontalmente y, a través de todo el frente atlántico, con una deriva desde Meridiano V hacia Azul, que continúa tanto hacia Mar del Plata como a Puerto Belgrano, convirtiendo a Azul en el Heartland de la Provincia de Buenos Aires. Un centro de integración donde tenemos la fábrica de explosivos, el cargador de la defensa del Atlántico Sur con un objetivo trascendental, porque no solo que podríamos librar de desocupación a la PBA y la Capital Federal, sino que esto nos permite a los bonaerenses ir hacia una nueva organización demográfica, con localización de industrias a lo largo de este perímetro ferroviario.
Si no nos liberamos del demiurgo, del eje del mal, encabezado por Israel, Gran Bretaña y Estados Unidos, jamás seremos libres, porque no habrá justicia. Eje del mal que hoy sigue desplegando sus acciones de ocupación militar en el territorio y de reducción de la población, no porque acuerden con Malthus o Kissinger en que no alcanzarán los alimentos para todos ante un creciente aumento de la población mundial, sino porque les temen a los pueblos libres que luchan contra la ignominia que ensombrece nuestra Patria con el beneplácito de las dirigencias políticas actuales, que son anti comunitaristas.
Si nosotros, el pueblo argentino, no tomamos conciencia, no vamos a entrar en defensa de la Patria. Necesitamos al Pueblo y la Nación en armas. Debemos ser un Pueblo consciente de nuestro propio destino, por el cual debemos luchar, como lo hemos hecho una y mil veces en la historia de nuestra Patria. Esta es una más, nunca vamos a rendirnos, ni a resignarnos a vivir bajo su yugo. Somos argentinos, Nacional Justicialistas, profundamente cristianos.
En conmemoración a la mayor movilización del Pueblo Argentino al encuentro con su líder. Luche y vuelve Perón, en las ideas y en el espíritu. Feliz día del militante.
